Sujeta tu jeta




El lenguaje, entidad esencial que permite el acceso a la cultura. Una persona, un ser, "un alguien", se encuentra inmerso en una sociedad que lo forma, lo integra o, desintegra. Pero hay una mediadora primordial que constituye, construye o, destruye a un sujeto, la palabra.

La palabra posee un poder e influencia enorme sobre una mente, un alma. Puede dar felicidad y quitarla, aclarar o confundir, edificar o derrumbar, instruir o corromper.
El uso de la lengua, nuestra lengua, es responsabilidad de cada uno. Difícil es, ciertamente, dominar la lengua, algo más allá del lenguaje, "...pero ningún hombre puede domar la lengua..."(Santiago 3:8). Pero no imposible "La lengua de los sabios adornará la sabiduría..." (Proverbios 15:2). La palabra como formadora. Formadora de inútiles, de fracasados, de errores. Así también formadora de capaces, de luchadores, de amables.
Somos atravesados por las palabras, somos más un "escrito que escritores". Recuperar la posición de escritores, permitirá, quizás, borrar y quitar las palabras que nos estorben. Y tal vez aprender de nosotros, a emplear palabras sabiamente, sujetadas bajo la razón. Pensar antes de hablar. Sujetar. "Sujeta tu jeta". 

Créditos al autor de la imagen.

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